¿Qué significa construir conocimientos en y desde un lugar particular (Washington, Buenos Aires, Londres, Madrid)? ¿Cómo influye el propio flujo transnacional de objetos, textos y expertos en la localización e interconexión de los saberes? Estas son las preguntas que Los lugares del saber trata de contestar. En las empresas del conocimiento se entrelazan dos pulsiones, aparentemente antagónicas: una que empuja hacia el localismo; otra que tiende hacia lo transnacional.