Antes de la Primera Guerra Mundial, el cine burlesco era casi exclusivamente francés. Sin embargo, cuando el galo Max Linder aterrizó en Hollywood, sus enseñanzas fueron asimiladas por una pléyade de gigantes que dominarían la comedia muda en los siguientes años: el infortunado "Fatty" Arbuckle, el genial Charles Chaplin, el estoico Buster Keaton, el elástico Harol Lloyd y los entrañables Laurel & Hardy. Cine.