“Por estos caracteres diferenciales, la vida se nos aparece pues como una cosa respetable y sagrada, como una gran y generosa empresa de salvación, de redención de los elementos encadenados en los estrechos lazos de la química; y es sin dudas desconocer su naturaleza el considerar su evolución como una serie de operaciones militares donde la destrucción es siempre la compañera y la condición de la victoria”. Gabriel Tarde